COMPARTE CONMIGO EL EXTRAORDINARIO MUNDO DE LAS HADAS


 
 

lunes, 5 de julio de 2010

Las Chimeneas de las Hadas


Un paseo por el mundo de los cuentos fantásticos





Las Chimeneas de las hadas fueron creadas por la erosión del viento y el agua, causantes de que las piezas de roca más duras permanecieran en la cima de altas columnas de piedra más blanda. Este paisaje "extraterrestre" impresionó tanto a George Lucas que había decidido filmar algunos episodios de La Guerra de las Galaxias allí. Situadas en un espectacular valle entre las ciudades de Nevsehir y Urgrup, las chimeneas presentan muy diversas e interesantes formas.






La UNESCO declaró el área Patrimonio de la Humanidad. Algunas de las chimeneas fueron habitadas durante muchos años, y cuentan con habitaciones, ventanas y escaleras laboriosamente cavadas en el interior, creando estructuras de hasta cinco plantas. Actualmente algunas de ellas funcionan como albergues para turistas. Es un espectáculo increíble ver esos pilares cónicos en forma de sombrero.




Existe una leyenda que cuenta que en la Capadocia, en el centro de la Anatolia turca, convivían sin problema los humanos y las hadas en total armonía. Pero, como suele suceder en estos caso, un hombre y un hada se enamoraron, lo que estaba totalmente prohibido por ambos pueblos. La pena: la muerte. Sin embargo, la reina de las hadas recapacito y perdono a los amantes, pero para evitar que volviera a ocurrir hizo que todas las hadas se convirtieran en palomas. A partir de entonces, los humanos que habitan allí cuidan a las palomas que viven en las llamadas Chimeneas de las Hadas, unas de las estructuras de toba volcánica que hacen que uno sienta que está en la Luna.




jueves, 1 de julio de 2010

Las Hadas de Cottingley



En 1917 en Cottingley un pueblecito inglés, dos niñas; Elsie y Frances, estaban jugando como tantos y tantos días cerca del arroyo, donde pudieron observar un pequeño grupo de seres mágicos. Ellas aseguraban que habían visto hadas…Las niñas, ante la desesperación e incredulidad de sus adultos, decidieron tomar prestada del Sr. Wright, fotógrafo y padre de Elsie, una cámara fotográfica.Cuando el señor Wright reveló las fotografías descubrió que aparecían unas extrañas manchas blancas que se anteponían al rostro de Frances.




Cuando le preguntó a Elsie qué creía que podía ser, ésta aseguró que eran sus amigas las hadas. Arthur se rió con la ocurrencia y las arrinconó pensando que las manchas podrían ser hojas o papeles arrastrados por el viento. Transcurrido unos días, ya en el mes de agosto, la cámara fotográfica volvió a manos de las niñas y de nuevo el señor Wright se sorprendió al encontrar otra mancha blanca en el clisé. En esta ocasión, se veía a Elsie junto a lo que parecía ser un duende. Convencido de que las niñas pretendían tomarle el pelo, les prohibió volver a hacer uso de la cámara.




Con el tiempo, la historia de las fotografías de las hadas pasó al olvido, hasta que un día, al verano siguiente, la señora Polly Wright, muy aficionada al ocultismo, asistió a una reunión de la Sociedad Teosófica de Bradford, en la que, precisamente, se estaba debatiendo la existencia de las hadas. Polly, recordó entonces las extrañas fotografías de su hija y sobrina, y lo comentó ante algunos asistentes que pronto tomaron interés en verlas. En el Congreso de teosofía que se celebró poco después, dos de aquellas fotografías de hadas fueron pasando de mano hasta que Edward Gardner, uno de sus miembros más destacados, las consideró de vital importancia y llevó a la prensa para su publicación.






A la sazón, Gardner, que veía en el revelado de Arthur Wright poca calidad, creyó conveniente sacar nuevos negativos de los originales, y se los llevó al fotógrafo Fred Barlow, para que hiciera de ellas copias más claras y limpias. Fue entonces cuando, de verdad, se empezó a hablar de las hadas de Cottingley. Las niñas realizaron varias fotografías, donde se observaban pequeños seres con alas, con bonitos vestidos bailando de forma amigable alrededor de las niñas.




Pronto las fotografías dieron la vuelta al mundo, la prensa publicó titulares sensacionales acompañados de estas fantásticas fotografías. Parecía que la magia por fin existía, se rompieron todos los esquemas, ¡las hadas existen! Incluso, Conan Doyle, creador del mítico Sherlock Holmes, defendía a capa y espada su existencia. En 1981 las dos mujeres admitieron haber falsificado todas las fotografías excepto una, pero insistieron en que realmente habían visto las hadas.






lunes, 28 de junio de 2010

La Leyenda de Tristán e Isolda

Tristán fue un caballero de la mesa redonda del Rey Arturo. Puede ser considerado un modelo de caballero cortés: valiente, invencible, brillante poeta. En la tradición galesa, el personaje posee más elementos mitológicos, ya que, en efecto, es dueño de temibles poderes: las heridas que produce son siempre mortales y a la inversa, todos los que osan lastimarlo, mueren. Fue sobrino del Rey Mark de Cornualles, quien le mandó traer a Isolda de regreso de Irlanda para desposarse con el rey. Sin embargo, ambos se enamoraron en el camino y Tristán pelea una serie de batallas, hasta llega a luchar con un Dragón que vence.

En el camino, ingieren accidentalmente una poción de amor, preparada por la madre de Isolda para que ingiriera el rey de Mark y se enamorara locamente de su hija, pero por error la doncella se la da a Tristán causando que este par se enamore desesperadamente durante tres años. Aunque Isolda se casa con Mark, ella y Tristán están forzados por la poción a encontrarse y cometer adulterio. Aun cuando el típico personaje noble de leyenda medieval debería estar avergonzado por tales actos, la poción de amor que los controla libera a Tristán y a Isolda de esta responsabilidad. De este modo, Béroul los representa como víctimas. Los consejeros del rey intentan juzgarlos por adulterio, pero, una y otra vez, la pareja se vale de trucos para preservar su fachada de inocencia. Finalmente, el efecto de la poción se termina y los dos amantes están libres de continuar.

Pero siguen con su amor secreto, hasta que cae él mal herido y se refugia donde se encontraba con su amada Isolda, está al saber de la situación de su amado, corre a su encuentro, él desconociendo que su amada se dirige a su encuentro, pensando que no va a venir para poder verla por última vez, intenta reponerse de sus heridas y aguantar para que a Isolda le dé tiempo. Cuando Isolda llega se encuentra a Tristán tendido en el suelo ya sin vida, muerto por sus heridas infectadas, ella se siente impotente y angustiada, coge la espada de este y se la clava, cayendo sobre su cuerpo, muertos los dos la gesta se acaba.




ISOLDA
(levantando hacia él los ojos como
si estuviera en éxtasis)
Moriríamos así
para estar juntos...
TRISTÁN
...ligados eternamente,
sin fin...
ISOLDA
...sin despertar...
TRISTÁN
...sin angustias...
AMBOS
...sin nombres,
aprisionados por el amor,
entregados el uno al otro,
¡para sólo vivir por el amor!

(Isolda no puede contenerse y reclina
su cabeza sobre el pecho de Tristán.)
ISOLDA
(levantándose del todo, con grave
porte)
¡Que nos dure para siempre la noche!

(Tristán la sigue y se abrazan con
ardiente pasión.)
AMBOS
¡Oh noche eterna,
dulce noche!
¡Noche de amor
de sublime arrobamiento!
A quien amparaste,
a quien sonreíste,
¿cómo podrían sin angustia
despertar fuera de ti?
Sólo tú destierras las congojas,
muerte amable,
y disipas inquietudes y temores.
¡Muerte de amor!
En tus brazos consagrados a ti,
con tu calor sagrado,
se liberan de las miserias
del despertar.
TRISTÁN
¿Cómo alcanzarla?
¿Cómo rehusar
a tal delicia?...
AMBOS
¡Lejos del sol
lejos de la cruel
separación del día!
ISOLDA
Sin quimeras...
TRISTÁN
...apacible deseo;
ISOLDA
...sin angustias...
TRISTÁN
...dulce anhelo.
Sin sufrimientos...
AMBOS
...sublime desvarío.
ISOLDA
Sin claudicaciones...
AMBOS
...propicias tinieblas.
TRISTÁN
Sin ausencias...
AMBOS
...sin separaciones,
íntima soledad
en los eternos lares,
en los espacios inconmensurables,
en sueños sobrehumanos.
TRISTÁN
Tristán tú,
yo Isolda,
¡no más Tristán!
ISOLDA
Tú Isolda,
Tristán yo,
¡no más Isolda! AMBOS
Sin nombres,
sin separación.
Una nueva esencia,
una nueva llama ardiente,
sin fin, eternamente,
sintiéndonos como un sólo ser,
un corazón abrasado
¡en el supremo amor voluptuoso!


Richard Wagner




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