COMPARTE CONMIGO EL EXTRAORDINARIO MUNDO DE LAS HADAS


 
 

martes, 28 de septiembre de 2010

Premio de las Hadas




Este premio que otorgo con el amor de las Hadas, va dirigido a todas las personas que día tras día hacen que este mundo de Hadas, siga con vida, luz, brillo y color. Desde aquí quiero agradecer a tod@s vuestra visita, comentarios y cariño. Espero que os guste y lo pongáis en vuestros blogs o lo regaléis. Tan sólo me atrevo a pediros un favor que me dejéis un comentario para que visite vuestro sitio mágico, así podremos conocernos mejor.




domingo, 26 de septiembre de 2010

La Historia de Ugunsmate


Introducción: Ugunsmate es el hada guardiana de la chimenea. En la vida rural existen muchos espíritus maternales protectores, y mate es una palabra latvia que significa “madre”. Ugunsmate suele apreciarse en lugares donde se percibe una fuerte sensación de hogar. Suele aparecer en las llamas de la chimenea. Este cuento relata su bendición a una niña huérfana, a la que colmó de alegría.


Érase una vez, hace mucho tiempo, una niña que servía en una gran casa de Latvia. Sus padres habían muerto cuando era más pequeña, así que no tenía a nadie que cuidará de ella. Marta sabía que debía trabajar duro para la familia que la empleaba, pues así la conservarían. Le encantaba coger leña de los árboles, pues veía a los espíritus que se alegraban que cogieran su madera, y hablaba con ellos. Marta también era consciente de otros espíritus que rodeaban la casa grande y sombreada. Algunos no eran amables, pero la mayoría eran buenos con ella, la ayudaban a encontrar objetos perdidos y añadían a su comida especias que la habían convertido en la mejor mesa de la ciudad. Marta hablaba con la hadas cuando estaba a solas, pero se guardaba bien de quedarse callada si había alguien cerca. Sin embargo, Marta anhelaba ver a un hada en particular, a la que no había visto nunca, se trababa de Ugunsmate.


Marta sabía que Ugunsmate era el verdadero espíritu del hogar. La familia para la que trabajaba Marta sabía bien poco de la calidez de un hogar, pues eran trepas sociales, muy competitivos y superficiales. Para ellos, el hogar era un sitio para presumir. Aun así, muchos de sus invitados percibían una atmósfera agradable, y algunos de ellos se dieron cuenta que era Marta, la sirvienta la que hacía que esa casa fuera acogedora. La familia, sin embargo, asumía que la gente acudía a sus fiestas y a sus cenas porque ellos eran muy buenos anfitriones. La sensación de calor hogareño era muy importante para Marta. Aunque la familia no apreciara lo que hacia, ella quería crear un vínculo con el espíritu del lugar. Lo hacía por los animales, por los espíritus de la casa y por los niños pequeños. También quería hacerlo por ella misma, porque no tenía raíces. Marta sabía que Ugunsmate era un espíritu que aparecía alrededor de la chimenea, y cada vez que encendía el fuego decía suavemente: “ Ugunsmate, Ugunsmate, señora madre de la chimenea, por favor, ¡ven!.” Pero Ugunsmate no aparecía nunca.



Marta tenía una posesión única y querida. Era un collar con un medallón dorado, y lo llevaba puesto día y noche. El colgante había permanecido a su madre, y Marta lo tenía como un tesoro un vínculo con su hogar espiritual. Cuando estaba a solas, se sentaba a meditar sujetando el medallón contra su pecho. Un día horrible, Marta se llevo la mano al pecho y el medallón ¡había desaparecido! Lo buscó por todas partes, dejando algunas de sus tareas sin terminar, pero no puedo encontrarlo por ninguna parte. Lo buscó en el jardín, en el establo, en la cocina, miro incluso en la papelera, y revolvió la pila de leña sin ningún éxito. Esa noche, cuando por fin terminó las tareas del hogar. Marta se sentó junto a las brasas mortecinas del fuego y, desesperada, hundió los hombros, Se llevó una temblorosa mano al pecho, sintiendo de nuevo un terrible vacío en el lugar que debía ocupar el medallón. Sus mejillas se llenaron de lágrimas: era como si de nuevo hubiera perdido a su madre. Contempló el fuego a través de unos mojados ojos, y le pareció ver que las brasas brillaban.



Parpadeó, convencida de que las lágrimas estaban haciéndole ver lo que no existía, pero no cabía duda que el fuego estaba creciendo, y algo brillaba al fondo de las brasas. Intentó mirar el fuego de cerca, pero el calor la hizo llorar aun más. Iba a darse la vuelta cuando algo le hizo cambiar de opinión. Marta cogió el atizador y las llamas dieron brincos. Movió las brasas y pescó ¡su collar! Contentísima, lo saco de la chimenea para que se enfriara. “¡Oh, gracias, gracias!”. Miro el fuego, que ahora ardía con fuerza, y vio en la llamas a una mujer que la saludaba con la cabeza y le sonreía, extendiendo los brazos a modo de bendición, “¡Ugunsmate!”- suspiró Marta- ¡Oh, gracias de todo corazón!.




viernes, 24 de septiembre de 2010

Hadas del Hogar




Un hogar es muy especial. Es un sitio de crecimiento, nutrición, cuidado y protección, en el que se afirman el amor y la vida. Es mucho más que un sitio para quedarse. Aparte de las cuatro paredes, en el hogar te rodea un ambiente especial. Un verdadero hogar no se compone sólo de ladrillos y cemento, también existe en los planos sutiles, donde es el centro de determinadas energías.


Los espíritus se ven atraídos por los hogares y, aunque a veces sean traviesos y juguetones, pueden ser útiles. La atmósfera de cualquier hogar con amor atrae a los duendecillos, que harán que esa atmósfera se vuelva más fuerte y atractiva. Las hadas pueden fijar su residencia en las plantas del hogar, y pueden ayudarlas en su crecimiento, e incluso pueden moverse cuando pasas a su lado, para que no te olvides de regarlas y cuidarlas.


Las hadas adoran la cocina y te echarán una mano para que el pan y los pasteles suban como “por arte de magia”. En algunos lugares los alimentos conservan buen aspecto mucho tiempo después de su “fecha de caducidad” debido a la frescura que les inflingen nuestras hadas domésticas. Un hogar bendecido por las hadas siempre parece ligero y brillante, y el aire fresco posee una fragancia difícil de identificar. Las hadas adoran los jardines, deja un trozo de tu jardín salvaje para que los traviesos gnomos y otras hadas, puedan jugar. Entre las hadas del hogar hay las; Familiares, Brownies, Lar Familiaris, Penates y Hobgoblins.


Familiares: Un familiar es un espíritu guardián que ayuda a una persona en su vida. Puede tomar el aspecto de un animal, ya que construyen un maravilloso interfaz hacia el mundo del espíritu, pues son criaturas intuitivas que ni juzgan ni condenan. Estos espíritus también pueden fijar su residencia en un objeto, como un cristal o un oso de peluche. Estos espíritus dan su fuerza y sus conocimientos a los humanos, libremente y los conectan al mundo psíquico. El familiar suele ser un espíritu acogedor y accesible, y puede actuar como “genio” de la persona que cuida, ayudándole a ser creativo, a realizar elecciones inspiradas y a vislumbrar el futuro.


Brownies: Son hadas solitarias vinculadas a un casa concreta. Viven en rincones oscuros, en armarios o en el hueco de un árbol cercano. Disfrutan realizando trabajos de la casa y manteniendo las cosas ordenadas. Una recompensa generosa podría ofenderlos, e incluso alejarlos, pero si les dejas un plato de crema te lo agradecerán.
Adoran el orden, pues limpia la mente y libera el corazón. Lejos de ser aburrido, el orden le abre el camino a la magia. Recuerda juega según sus reglas y recibirás muchas bendiciones.


 


Lar Familiaris: Es un hada protectora vinculada a una familia, que cuida de su riqueza y de sus intereses. A veces envía avisos de futuro en forma de presagios, y suele ir asociado a una tradición familiar, como la aparición de una bandada de pájaros en el tejado cuando alguien va a morir. Estas manifestaciones pueden ser resultado del trabajo del Lar, que también se puede vengar de cualquiera que haya hecho daño algún miembro de la familia. En las comidas era costumbre derramar un poco de vino y dejar unas migajas de pan como ofrenda para el Lar. Su lugar preferido para aparecer es la chimenea, pues es el corazón del hogar. Así que debemos honrarla y respetarla a esta presencia fuerte y protectora.


Penates: También son hadas domésticas, compañeras del Lar. Ya que se parecen en muchos sentidos por su función también son protectoras y guían a la familia. Aunque se las vincula a la chimenea y a la atmósfera central del hogar, también están vinculadas al almacén y a la cosecha. La función de los Penates era asegurarse que la familia siempre estuviese provista de comida, que la cosecha resultara bien y que todos sus frutos y productos fuesen abundantes, y estuviesen bien guardados. Las imágenes de los Penates estaban hechas de mármol, cera o barro, y solían colocarse en un santuario especial en el interior de la casa. Como ofrenda, se dejaban una luz encendida y se ponía delante un plato de sal, ya que es valorada como conservante y regalo de la Diosa. Como muchas hadas, los Penates eren dioses que aseguraban prosperidad y seguridad.



Hobgblins: Son hadas de la cocina o de la chimenea, están cubiertas de pelo y son amables hasta que algo le ofende; entonces pueden volverse problemáticas. Son también conocidas con el nombre de “hobthrust” y en realidad forman parte de la tribu Brownie. Suelen habitar en granjas y resulta muy difícil deshacerse de ellas cuando se irritan resultan molestas para el ser humano. Mejor no ofenderles y dejarles un regalo como pan con mantequilla, eso les pondrá contestas y harán su trabajo con amor y felices.


Si honras a las hadas domésticas, tu hogar tendrá una atmósfera encantadora. Te darán suerte en la vida, tus pasteles subirán y tu colada brillará. La pérdida de arte de los quehaceres domésticos es responsable de muchas enfermedades de nuestra cultura. Para ocuparnos de esto, podríamos respetar a los espíritus del lugar. Tu jardín también estará resplandeciente con las flores brillantes de vida, la alegría reinará en tu hogar, donde todo el mundo se sentirá cómodo y a gusto.




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