Pertenecen a la gente pequeña y se les conoce en muchas regiones. Es un grupo grande que comprende los más diversos espíritus y pueblos de la tierra, precisamente son los espíritus elementales de la tierra, uno de los cinco elementos. Existen enanos del bosque, duendes acuáticos, enanos de la montaña, etc. a parte de la gente buena y los grupos de malvados, taimados y maliciosos y de las especies mezcladas y los grupos inferiores.
Entre las diferentes especies, existen semejanzas en actitud y en apariencia, e igualmente en las tareas a llevar a cabo o en las aficiones. Mediante esas semejanzas, se puede reconocer inequívocamente a los enanos. Los enanos son de baja estatura, el tamaño de su cuerpo se puede describir como el tamaño de un pulgar, grande como un puño, largo como un dedo, alto como una mano, largo como una yarda, largo como dos, tres o cuatro empeines.
Su aspecto es, por lo general, algo rechoncho y rellenito. A menudo tienen una nariz abultada, orejas grandes, frecuentemente flojas, labios abultados, pequeños pero alegres ojos, redondos como los gansos, y también suelen tener barba. La mayoría de las veces se describen sus rostros como viejos y arrugados. Su piel es como cuero y generalmente áspera como la piel de un sapo.
Las enanas suelen llevar su cabello trenzado, los enanos por lo general, prefieren llevar colores rojo, verde, blanco, amarillo, azul o colores terrosos. Por lo general llevan abriguitos, chaquetas y en especial gorros de cualquier tipo, como gorros acabados en punta, sombreros de fieltro, gorras grises, sombreros de ala ancha, sombreros de paja, caperuzas mágicas o de niebla.
Mediante un giro de su sombrero un enano se hace visible o invisible. El que le quita el gorro a un enano impide que éste pueda regresar al reino de los enanos. A parte de eso, los enanos están dotados de los más diversos poderes mágicos, como por ejemplo el poder de camuflarse y protegerse, el poder de hacer desaparecer y aparecer cosas.
Como espíritus de la tierra, están estrechamente liados a ésta y dominan todas las fuerzas asociadas a la tierra. También conocen y cuidan tesoros de la tierra. Pueden permanecer y moverse tanto en las superficies de la tierra como en sus profundidades. Las áreas en las que habitan se encuentran también entre estas zonas.
Viven allí en cuevas, o bajo tierra, entre las raíces, en la maleza que hay bajo los árboles y arbustos, en montañas, rocas y piedras. Les encanta la vida social, comer y beber. En sus cordiales manifestaciones son entre otras cosas honrados, perseverantes, tradicionalistas, de confianza, ordenados, tienen sentido del humor, son cordiales, solícitos.
En sus manifestaciones malignas pueden ser codiciosos, tacaños, hostiles, obsesivos, pérfidos e incluso peligrosos. Por un lado pueden ser de gran ayuda para los seres humanos, pues son verdaderos espíritus protectores, serviciales y sanadores, pero por otro lado puede representar un peligro inminente, dependiendo de su origen, del lugar del que cuidan, de sus experiencias con las personas, de sus inclinaciones, cometidos y aficiones.
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