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miércoles, 16 de mayo de 2012

Animales Mágicos El Perro




Perteneciente al Reina Mágico de los animales. El perro es un tipo muy común y, desde tiempos inmemorables, ha sido compañero de los seres humanos. Es oráculo y también animal de las almas. Los perros están en contacto con los espíritus de la tierra y también con aquellos que viven lejos de los reinos humanos. Están en contacto con ángeles, duendes, elfos, seres guardianes, con el pueblo salvaje y otros espíritus, al igual que con los muertos.




Hay un montón de personajes demoníacos, como los demonios de las enfermedades, los demonios de los mundos subterráneos y de fuego, a los que les encanta adoptar la forma de un inquietante perro negro de ojos centelleantes y dientes que rechinan. Sin embargo, el perro es más bien un animal del mundo intermedio y subterráneo, representativo del poder y la fuerza y de los cambios lentos y prudenciales.



 
Los perros están dotados de muchas habilidades; gracias a su fino olfato y a su sensibilidad, están en condiciones de sentir cosas que están a punto de ocurrir y predecirlas de esta manera. Asimismo, los perros son extraordinariamente sensibles a los cambios atmosféricos, por ejemplo, pueden anunciar un terremoto. Además son animales fieles, apegados a sus amos, vigilante y atentos a los espíritus, por ejemplo, cuando sin razón aparente empiezan a ladrar en una dirección concreta o cuando un perro se pega estrechamente a su amo.




Uno mismo es capaz de ver a los espíritus si mira desde atrás hacia delante a través de las orejas o de las patas delanteras del perro. Los perros hacen funciones de guardianes, vigilan a sus dueños, su hogar, los alrededores que reconoce como suyos, y vigilan que ningún extraño entre en ellos. La gente no pasa muy rápido por su lado. Anuncia bien alto cada una de las visitas, tanto las visibles como las invisibles. Cuando un perro no rehuye a un enfermo, este sanará pronto.



Los perros no aceptan pan de gente malvada. Los lastimeros gemidos y lloriqueos de un perro pueden significar desgracia, enfermedad o muerte. Si alguien sueña con un perro, este sueño puede mostrar una fase permanente pero también puede ser un mensaje de los antepasados o advertencia de que hay que ocuparse de las raíces propias y de los orígenes, porque hay algo que está pendiente de solucionar. Cuando el animal mira fijamente a la luna mientras ladra es que hay peleas o guerra. En definitiva, el perro es el mejor amigo del hombre, no cabe la menor duda.




martes, 24 de abril de 2012

Reino Humano




El reino de la décima jerarquía es el mundo de la energía danzante. El conocimiento nuevo es suspendido aquí, empujando hacia delante y retirado hacia atrás. La voluntad libre domina aquí, esto lo hace difícil para la planta, el hombre y el animal.


Aquí el hombre puede decidir, puede partir el mundo por la mitad, aislar la unión, en el camino de la búsqueda del Supremo; puede jugar con los poderes y prestar atención a lo divino; puede distinguir lo bueno de lo malo.


Puede dar la vuelta a las energías, las puede separar, unir de nuevo, puede probar y afilar las espadas, puede cambiar y obrar en el calor y en el frío, puede abandonar el medio, puede amar u odiar.


Así se trata y se transforma de nuevo la energía en la rueda del renacimiento, que gira eternamente. Morir y devenir, desvanecerse y ser, a través de esto, el alma humana se purifica.


Lo divino tiene todo el tiempo del mundo pues reposa en la eternidad. Pero en cada uno de está el brillo del Supremo. Y así rumorean los ágoras, que despertarán a su debido tiempo, entonces la libertad no quedará muy lejos.

  
Y así ayudan al hombre todas las entidades. – no importa lo que venga, lo que fue -, que se encuentran en el camino, en la suerte consciente divina. Así el hombre esperado será venerado y nacerá la época dorada.



DESARROLLO DE LA HUMANIDAD  SEGÚN LA JERARQUIA ESPIRITUAL



1- Jerarquía cósmica: Sol central, Alfa y Omega. Guardián  cósmico silencioso: Infinita, Espíritu sagrado cósmico; San Eolo, Cristo cósmico, Maitreya (divino).

2- Jerarquía solar: Sistema Solar, Madre y Principio, Guardián solar silencioso: Circulata.


3- Jerarquía planetaria: Guardián planetario silencioso: Inmaculata, consejo del Karma: Compuesto por muchos seres de luz y maestros/as ascendidos, por ejemplo: la virgen María, Palas Atenea, Kuan Yin. Pareja soberana del mundo: Sanat Kumara y Venus, el buda cósmico Maitreya, Buda: Buddha Gautama.


4- Maestros del mundo: Jesucristo, Zaratrustra, Kuthumi, Djwal Khul, Hermes Trismegistos, Thot, Lanton, Maha Choan; guía de los siete rayos cósmicos. La siete sendas de iniciación del hombre. El hombre medio, el hombre inconsciente, instintivo. El desarrollo de los seres humanos es de la persona-animal a la persona-persona, para concluir en la persona-dios, la persona autorrealizada a través del sendero de la iniciación, mediante las jerarquías espirituales y seres divinos hacia la unidad.






martes, 10 de abril de 2012

Gaea Madre Tierra




En el principio reinaba el caos, una masa desordenada en la que no había ni arriba ni abajo. De él surgió Gaea (greco-romano) o Gaia (latín), diosa y madre ancestral de la Tierra. Dio a luz al Cielo por encima suyo y al oscuro Espacio por debajo, que más tarde se convertiría en el Inframundo.


Gaia, la divina Tierra, le dio el cielo a Urano y el Inframundo a Tártaro. Entonces nació Eros, el dios masculino del amor que, en lo sucesivo, seria la fuerza motriz de toda la Creación. A partir del caos, aún fueron creados arriba las ninfas, los espíritus de las montañas y de las fuentes.

  
Del caos, surgieron abajo la Noche y sus criaturas. Gaia dio a luz al Mar (Ponto), la marea masculina o pleamar y la femenina o bajamar, así como a los Nixen, los hijos de los mares. De la oscura Noche, salieron el Aire (Aither) y el Día (Hermeros), y así en lo sucesivo la luz y la oscuridad podrían alternarse, con lo cual sólo el Día pertenecía a los mortales.

  
La luz cósmica y el fuego sagrado estaban destinados únicamente a los dioses y diosas, ya que ellos son los Luminosos, los Fuertes, los Inmortales. Así son los inicios del mundo en la mitología griega. Gaia (latín) procede del término griego Gaea, que significa Tierra.

  
Los atributos de Gaia son el Cuerno de la Abundancia, frutas y niños. Es la diosa Tierra y la diosa Madre, la diosa Ancestral y la abuela de todos los dioses. Es la madre universal, de su regazo toda vida y engendró a los Titanes Urano, Ponto y Tártaro sin un compañero masculino.

  
Se corresponde con la Terra Mater romana, la Madre Tierra, que es un ser vivo. El planeta es su cuerpo, el aire es su aliento y sus mares, ríos, lagos y arroyos son sus vasos sanguíneos, que sustentan la tierra y la hacen fértil. Su energía, fuerza y fuego habitan ocultos en las profundidades de su interior.


Es la madre de muchos hijos y proporciona también un hogar a muchas otras formas de vida que no han nacido de ella. En ciclos eternos surge de ella todo lo visible y vuelve de nuevo a ella. Al principio, los hombres vivían en armonía respetando a la Madre Tierra y a todas las formas de vida.

  
Los animales y las plantas eran sus hermanos y hermanas. Desde entonces, muchos seres humanos se han alejado de esa unidad. De la patria madre surgió una patria padre, a la que es posible conquistar y es comparable en la tierra. Gaia quería convertirse en algo sobre lo que los seres humanos pudieran gobernar.


Los tesoros de Gaia se habían convertido en mercancías y eran terreno de juego para los espíritus desarraigados y desalmados. Todo esto le hizo mucho daño a ella y a otras formas de vida y, por consiguiente, también a nosotros, como parte de su legado.

  
Los restantes pueblos de la Naturaleza son los guardianes de la Tierra y podemos tomarlos como ejemplo. Cada vez más personas reconocen la profundidad de la Naturaleza y regresan a la Madre Tierra y a sus auténticos dones. Inician un nuevo intercambio con Gaia.



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