Cuenta una leyenda escocesa que una Kelpie (Ondina) se encaprichó de un monje muy bien parecido para ser mortal, al que intentó seducir en varias ocasiones sin ningún éxito. El santo varón, utilizando su astucia para resistirse a los propósitos de la sirena, le argumentó; que primero tendría que aprender a vivir bajo el agua, para así poder estar juntos para siempre.
Como esto era imposible,la Kelpie acabó por decir adiós a su capricho amoroso, no sin antes haber llorado y derramado abundantes lágrimas, que se transformaron en guijarros de color verde gris, son fragmentos de rocas sueltas, pequeñas piedras y son principalmente planos, se utilizan para la construcción de revoques. Pero los escoceses dieron el nombre de “lágrimas de sirenas”. Por eso se suelen encontrar en la playa muy cerca de las aguas del mar.
Como esto era imposible,
Otra de las leyendas escocesas cuenta que una sirena con cuerpo de doncella y cola de pez concede tres deseos a los que captura y así los deja en libertad, está sirena lleva por nombre Ceasg, aunque es más conocida por la doncella de la ola. Suele vivir en la costa oeste de Escocia, bañada por el mar del norte.
Un día un muchacho alto, rubio y corpulento, muy guapo y trabajador, además se comentaba que seducía a las mujeres del pueblo con su voz. Una mañana camino de su trabajo se encontró con la doncella la cual le invitó a que cantara para ella. El muchacho quedó halagado por el gentil ofrecimiento y cantó una canción celta que su madre le enseñó de niño. La doncella quedó tremendamente embelesada, le pidió que le acompañara a la playa. En la orilla jugaron con las olas y la arena. Al cabo de un rato la joven invitó al muchacho a que se bañara en el mar con ella. Atraído por la propuesta se metió en el mar y juntos siguieron jugando y riendo.
De pronto, el muchacho sintió una fuerte presión que le tiraba hacia el fondo del mar, pudo darse cuenta que los pies de la joven doncella se convertía en una larga cola de pez. Todavía hoy se dice que se puede oír la voz del muchacho proveniente de las profundidades del mar.
De pronto, el muchacho sintió una fuerte presión que le tiraba hacia el fondo del mar, pudo darse cuenta que los pies de la joven doncella se convertía en una larga cola de pez. Todavía hoy se dice que se puede oír la voz del muchacho proveniente de las profundidades del mar.




