Espíritus acuáticos femeninos. Son los seres elementales, responsables y guardianes del elemento Agua sobre la tierra. Mantienen un estrecho contacto con la fuerza de la Luna. Las Ondinas están ligadas a todas las formas del agua sin excepción, incluida la energética.
Lo mismo en ríos, charcas, estanques, océanos, que en el equilibrio hídrico de los minerales, plantas, animales o seres humanos, ya sea en agua dulce que salada, en cada ola, en el más pequeño movimiento del agua, vive una Ondina. Cabalgan sobre las olas del océano y reposan en grutas rocosas donde los helechos trepan, las flores florecen y el musgo les ofrece un blando colchón.
Se las puede encontrar tanto en zonas pantanosas como en ríos y lagos de la superficie o subterráneos. Se Encuentran en las gotas de la lluvia, en el granizo, cristales de hielo y copos de nieve, en el hielo, niebla, rocío y en el vapor del agua; tanto en agua fría o que hierva a borbotones.
Las Ondinas son garbosas criaturas creadas a partir de la fina sustancia del éter del agua. Son pequeñas poseen a veces alas y permanecen cerca de las flores que crecen en pantanos, ciénagas, junto a lagos y arroyos y dejan que las corrientes de agua suban y bajen.
Las Ondinas con frecuencia se parecen a jirones de niebla. Está impresión viene provocada por sus vestidos, hechos de una sustancia plateada y reluciente que parece agua y que resplandece en todos los colores, pero principalmente en tonos verdes y a veces también de magenta o violeta.
Como todas las criaturas de La Madre Naturaleza tienen también acceso al elemento Agua en los seres humanos. Velan por el líquido amniótico en el que el embrión nada dentro del cuerpo de la madre; cuidan de las lágrimas y de otros fluidos corporales entre los que se encuentra también la sangre.
Las Ondinas tienen también acceso al mundo de los sentidos, de la fuerza intuitiva y a las corrientes espirituales. Las emociones de cualquier tipo atraen a los espíritus acuáticos en grupos, y pueden provocar confusión y toda una tormenta emocional. El único poder capaz de aplacar estas tormentas emocionales es un amor equilibrado y que irradie tranquilidad.
Bajo el brillo de los rayos del amor, las Ondinas originan armónicos, pacíficos y suaves movimientos del agua. Estos seres del agua están totalmente dispuestos a colaborar con los seres humanos; sin embargo sólo les aceptan cuando éste sabe cómo manejarlas.
Pueden tener un temperamento excitable que junto a personas que no saben cómo controlar sus emociones y que dan rienda suelta a sus pasiones, los ánimos internos se caldean tanto que pueden producir daños, sufrimientos y violencia. Cuando las Ondinas se deslizan tranquilamente por sus aguas, las corrientes marinas son conducidas tranquilamente y se produce un campo de sensaciones equilibrado y tranquilo en el que puede darse mucho bien.





