Comparte Conmigo el Maravilloso Mundo de las Hadas...
Mostrando entradas con la etiqueta hadas viento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hadas viento. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de noviembre de 2011

El Mágico Valle de las Hadas





Adentrarse en este mundo lleno de fantasía, color y música, donde nada más entrar vemos todo verde, de flores, árboles bien peinados y con cada hoja en su sitio, un lugar donde se respira paz y armonía, donde el canto de los pájaros es música para nuestros oídos, pues hacen que sus píos sean como los de una orquesta.




El olor y los aromas de todas las flores, arbustos y hasta la misma tierra se conjugan en una mezcla de esencia mágica en el ambiente para transportarte a este mundo de fantasía, donde se percibe los instintos del ser que sueña, anhela o tiene ilusiones. Donde te gustaría estar siempre para evadirte de la realidad más cruda.




Un mundo lleno de alegría y bienestar. ¡Bienvenidos al hermoso valle de las hadas! Que con esmero, amor y mucho cuidado han hecho con tanto tesón para poder disfrutar de este paraíso. Allí nos encontramos con los duendes que no hacen otra cosa que trabajar, en el hierro, metal, madera y hasta la piedra, sillas, mesas, zapatos, cubiertos y adornos, un sin fin de cosas útiles para sus labores.




Las hadas del agua limpian los ríos, pozos, fuentes y mares se encargan de tener un orden y disciplina, para que los animales que viven en estos lugares sientan la dicha de estar protegidos y cuidados por ellas. Y cuidan tanto de su hogar que no dejan que nadie ocasione ningún mal, castigándolos así pues si se da el caso. Las hadas de las flores, las pintan de colores y otras les dan un perfume o fragancia para que se perciba el aroma que trasmita ensueño y felicidad.




Las colocan bien erguidas, bellas, y resplandeciente ante el astro Sol que las admira. Las hadas del viento mueven la brisa como una suave y tierna caricia, moviendo las nubes en un solo sentido haciendo de cada una de ellas formas diferentes en el azul del cielo, se divierten de esta manera, una gozada disfrutar viendo como cantan mientras bailan y vuelan entre los suspiros que salen de ellas.




Admirar todo esto influye como serenidad para los sentidos. Y no digamos las hadas del Arco Iris, bellas con sus colores repartidos y bien colocadas forman con definición la hermosura de este arco que tanto nos gusta admirar y hasta jugar para ver qué color se define más. Las hadas de la tierra pisan fuerte pero sus piececitos parecen que floten porque son tan delicadas que parecen que dancen cuando caminan, realizan sus tareas con mucho mimo, colocando cada planta, piedra, arbusto, árbol etc. en su sitio correspondiente.




Así quedan como adornos que hacen que el bosque esté lleno de diversas formas, colores y hasta retoques que quedan como postales, paisajes hermosos y lindos lugares, donde poder relajar con cariño cada parte de nuestro cuerpo y porque no, de nuestro pensamiento. Un sentir que nos lleva hasta los sitios más recónditos, donde disfrutar es el verbo principal, el amor por excelencia y la protección de lo bello que tenemos que cuidar, preservar y proteger de todo mal.




Las hadas nos enseñan los valores que nos ofrece La Madre Naturaleza, ella estando cerca nos protege de igual manera. Así que nunca dejes de soñar, para sentirte nuevamente un/a niño/a, para que no muera nunca la magia que existe en ti, creer es poder y sentirlas es introducirte de visita en su mundo, no lo olvides; están por todas partes, tan sólo tienes que creer y si ellas quieren y además se sienten a gusto contigo te invitarán a su valle, en un mágico sueño.







© 2011 Rosana Martí


lunes, 5 de septiembre de 2011

Reino Del Aire



Seres del aire en poderosos reinos de nubes demuestran aquí la desviación perceptible. Los guardianes poderosos de los cuatro vientos danzan a veces bajo los tilos. El frío, el calor, los truenos, las borrascas, la milicia de las nubes, rayos poderosos son sus arpones.


Aquí la atmósfera es pesada, avanza y es arrastrada hacia atrás. Lo que piensa el ser humano, es guiado por el tiempo atmosférico. Aquí se crea la energía sutil, que es llevada por el viento.


Renovación, intercambio de energía es la sinfonía cósmica. Inhalar, expirar, en el ritmo está el compás que todos debemos seguir. Borrasca, temporal de viento y nieve, frescor, el aire transporta el aroma cosmoterrenal. Aquí se protege el aliento de la vida, aunque el espíritu de la borrasca a veces esté enojado.

 

La creación baila con el viento, sopla aquí, cuchichea allí, sigue volando deprisa, nunca se para, tiene que avanzar con el movimiento. Se muestra en formas y figuras. Fuerzas pequeñas obran, son guiadas, protegidas, ampliadas. El aire, él transporta los pensamientos, hace temblar de vez en cuando las cosas.


En el silencio de la diferencia clara reconoces el estrechamiento o amplitud. Adiestras las sílfides, hasta que desaparezcan, entonces podrás superar todos los obstáculos.



ORDEN DEL REINO DEL AIRE


Guardianes: Thor y Aires. Thor es el dios germánico del trueno, de la tormenta y la fertilidad y Aires, su anexo divino. Protegen y guían el Elemento Aire.

Superiores: Sílfides; soberano de las sílfides: Paralda; símbolo: mariposa, águila.

Primer nivel de desarrollo: Forma del Elemento Aire, seres elementales del aire en el animal y el hombre, Vila (espíritu de la tormenta eslavo).

Segundo nivel de desarrollo: Hadas, sílfides, reyes/reinas de los elfos.



Tercer nivel de desarrollo: Superior de las hadas, superior de las sílfides, guardián de los poderosos cuatro vientos, madre del viento, novias del viento.

Nivel cósmico: Devas, todos los arcángeles y seres angelicales poderosos que se ocupan del Elemento Aire en el cosmos, el arcángel Miguel es el protector del aire, de las musas, de las fuerzas de la inspiración, del arte y de la belleza, Pegaso.

Dioses y Diosas: Feng-Po (dios del viento chino), Feng Po-Po (diosa china del viento, que cabalga sobre las nubes a lomos de un tigre), Odín (dios germánico del cielo y creador), Brahma (dios hindú de la creación del cielo y la tierra), Lilith (reina alada hebrea del aire) entre otros.


“Escucha el canto de la naturaleza. Canta la canción divina. La voz, que flota sobre la oscilación del viento, canta para todos los que son capaces de oírla, el canto celestial de todos los cantos, el que ahuyenta todos los miedos. El viento nos recuerda en todas sus formas que no estamos solos en este mundo. Lo une todo con todo.”


Anne Wilson Schaef, Mensajes de los primeros pobladores.
 




miércoles, 15 de junio de 2011

Cómo Ver a las Hadas del Viento




Las sílfides son quizá las hadas más fáciles de ver, pues están por todas partes. Muchas huirán de los lugares en los que haya habido mucha maldad, y las que se queden allí se preocuparán más de limpiar y de sanar que de la comunicación humana; tampoco suelen recibir favores. Aparte de esto, las sílfides están allí dondequiera que las respires.

 



• Para facilitar el contacto con estos maravillosos seres, súbete a la cima de un monte, preferiblemente en un día despejado, cuando el aire esté fresco y fluido. Abre el corazón a la pureza de la brisa y hazte consciente de cada roce, de cada caricia, de cada murmullo. El aire se queda quieto a veces y sientes un remolino de brisa alrededor de los hombros y de tu pelo, que te señala la proximidad de una sílfide. Mira las nubes de cerca, buscando figuras y formas. ¿Qué te dicen? Intenta que las nubes adquieran la forma que quieras; puedes hacerlo también desde tu ventana. Si así ocurriera, es probable que tengas un contacto telepático con las sílfides.




• Volar una cometa es otra forma de aproximación a las sílfides. Observa la cometa jugando con el viento, siente el tirón y la parada, la bajada en picado y el salto. Mientras vuelas la cometa, probablemente pases más tiempo mirando el cielo que muchos otros días. Sintonízate con las formas de los vientos y de las hadas que otorgan poder.
• Otra de las cosas que puedes hacer agradar a las sílfides es toca una flauta. O silbar una melodía cuando estés sentada bajo un árbol. Elige un día en calma para hacerlo y disfrutar repitiendo la melodía unas cuantas veces. Enseguida sentirás una ligera brisa y las hojas o el polvo se arremolinarán con la llegada de las sílfides.

 

• Las hadas del viento pueden imitar el aspecto de un pájaro o de una mariposa. Para indicar su presencia suelen dejar como regalo una pluma o el aroma de su fragancia. En cualquier caso, serás afortunada, pues tu diálogo con las sílfides habrá comenzado.

 

  
 

Entradas populares