Las Nixas y las Nereidas son espíritus del los mares de género femenino. Junto con las Oceánidas, velan y cuidan el agua salada. Las Nixas son seres que conocemos con el nombre de sirenas, sólo que en Escandinavia y Norte de Alemania se las llama Havfrue o Watermöme; sus hijos reciben el nombre de Marmaeler.
En Holanda se llaman Meerminnen, en Inglaterra Mermaids, en Irlanda Mara-Wara y en Escocia reciben el nombre de Daoine- Mara. Son doncellas acuáticas de encantadora belleza y las suele representar como encantadores mujeres humanas con cola de pez. Su piel y su larga cabellera brillan en todos los colores, a excepción del blanco y el gris.
Se las considera solícitas, juguetonas y les gusta pasar el día soñando. Les gusta mucho sentarse en las rocas junto a la orilla del mar, donde peinan sus largos cabellos y les encanta adornarse con los tesoros del mar. Su profundo amor y apego es el agua les otorga una atractiva aura.
Les encanta la gente alegre, especialmente los niños que se divierten en el agua. Las conchas perforadas y los trocitos de coral son un obsequio de las Nixas y ayudan a curar y proteger los sentimientos. Aunque pertenecen al elemento agua, estando las Nixas no tan vinculadas al agua físicamente como a la forma energética del elemento salado.
Viven en los mundos y reinos bajo el agua, principalmente en aguas salinas, aunque hay algunas excepciones, entras ellas las desembocaduras de los ríos que van a parar al mar; a pantanos y de vez en cuando también a pozos profundos. Se ocupan con todo su cariño de las plantas acuáticas, corales y conchas, cuidan los minerales y a los delicados animales acuáticos.
Dedican una especial atención a los tesoros de su reino- como pueden ser las perlas-. Su tarea consiste en conducir las corrientes vitales de los mundos bajo el agua, cometido para el que son instruidas por los ángeles. Si las Nixas consiguen permiso para hacerlo, llevan a forasteros al mundo bajo las aguas, rescatan de vez en cuando a ahogados, llevándoles consigo durante largos recorridos hasta llegar a tierra firme.
La Nereidas, por el contrario, giran alrededor de los moribundos, envolviéndoles en una hermosa luz para ayudarles en su transición. A veces llevan también a buceadores hasta tesoros que se encuentran ocultos en las profundidades del mar. Las Nereidas prefieren permanecer en las profundidades marinas; las Nixas por el contrario salen a menudo a la superficie y allí realizan saltos como los delfines para catapultarse fuera del agua.
Este espectáculo parece un juego alegre y gracioso entre las Nixas pero también tiene un propósito: a través de sus juguetones y rítmicos movimientos, tan semejantes a una danza, mezclan aire, luz, sal y agua, distribuyen la energía del agua en el espacio, y energetizan de esta manera las aguas y la zona de los alrededores.
Ésta es la razón por la que los paisajes que se encuentran cerca de extensas zonas de agua ejercen un efecto curativo sobre las personas. Durante su danza, las Nixas irradian tal felicidad que se transmite a las personas y especialmente a los niños que se encuentran en sus alrededores. Las Nixas son, sin embargo, muy espantadizas y desaparecen rápidamente cuando se dan cuenta que alguien las observa.